11.12.08
22.2.08
It's been quite some time now...
... since I last wrote.
I sometimes forget. I forget my goals, my desires. Why? Because I am living them.
Don't you forget who you are and what your dreams are like. We are what we dream.
Nothing can define us better than the extent of our dreams.
I sometimes forget. I forget my goals, my desires. Why? Because I am living them.
Don't you forget who you are and what your dreams are like. We are what we dream.
Nothing can define us better than the extent of our dreams.
5.8.07
Cuando tenga 50
¿Qué cosas habré vivido? El mayor de mis hijos tendrá 22 como mucho, o 21, o tal vez no tendré hijos y estaré más allá. El orden natural de las cosas me dice que lo ideal sería llegar a ese momento teniendo hijos y no estando muerta. Pero olvídense de mi pesimismo. Es el día que no me ayuda viéndose como un gran paño de color gris.
A mí me afecta mucho el clima en mi humor diario. Ya de por sí, vivir en Buenos Aires no me agrada de más, porque la ciudad tan grande hace que el verde sea escaso. Me gustaría ser de esas personas que viven en el campo pero que tienen la ciudad a 20 minutos de viaje y realmente son veinte minutos. O poder vivir en el campo. Si alguna vez en mi vida gano el dinero como para tener un auto y un campito o una casa en un lugar muy verde, lo haré. No tiene que estar muy lejos de Buenos Aires. Claro que también tendría una casa en la capital porque eso sería lo mejor. Tener dos casas. Y que la del campo sea grande para toda la gente que invitaríamos.
Y cuando digo campo, me refiero a campo de verdad, a vivir a lo largo de la ruta 22 o algo por el estilo.
A mí me afecta mucho el clima en mi humor diario. Ya de por sí, vivir en Buenos Aires no me agrada de más, porque la ciudad tan grande hace que el verde sea escaso. Me gustaría ser de esas personas que viven en el campo pero que tienen la ciudad a 20 minutos de viaje y realmente son veinte minutos. O poder vivir en el campo. Si alguna vez en mi vida gano el dinero como para tener un auto y un campito o una casa en un lugar muy verde, lo haré. No tiene que estar muy lejos de Buenos Aires. Claro que también tendría una casa en la capital porque eso sería lo mejor. Tener dos casas. Y que la del campo sea grande para toda la gente que invitaríamos.
Y cuando digo campo, me refiero a campo de verdad, a vivir a lo largo de la ruta 22 o algo por el estilo.
1.8.07
Al fin morcillas en el asado
Hola, peces, aves del cielo, mariposas y flores, y por último hola seres inteligentes, sean humanos o ángeles, o extraterrestres.
¿Qué tal los trata la vida? A mí, por primera vez en meses, me trata FANTABULOSAMENTE. ¡Sí! ¡Estoy embarazada! No, mentira... Aunque querría y mucho, no es verdad.
Pero mi trabajo está bueno, me gusta lo que hago y aunque es un poquitín tedioso, a veces, en especial cuando el clima está lluvioso porque el día se me hace chicloso e interminable, realmente agradezco que sea un trabajo normal.
Nuestra deuda con el FMM&L (Fondo Monetario Macarena y Leo) aun no ha sido cancelada, pero nos condonaron los intereses a perpetuidad, por lo que sólo resta pagar el capital. ¿Qué haremos? Pagaremos, más vale que sí. Con algunas dificultades debido a excesos en el presupuesto (hubo algunos gastos reservados como inodoro por 2100 pesos, o alma de Bart por 350 dólares) pero sobreviviremos.
Lo único que me pasma del trabajo es la cantidad de números que vemos que son píxeles pintados de negro en la pantalla pero que representan dinero y poder.
¿Cuándo fue que aceptamos esto? Es atroz que esos píxeles signifiquen la diferencia entre ser rico o pobre, y lo peor y más terrible es que no queda nunca bien en claro qué fue lo que los puso ahí, o quién y por qué lo hizo.
km,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,m
He decidido dejar la colaboración de Robin incluida en el párrafo precedente. Robin es mi gata y como verán su inteligencia es asombrosa. Seguramente intentaba decirme algo respecto de las distancias, por lo que escribió kilómetro, y de modo abreviado.
Saludos. Sean felices.
¿Qué tal los trata la vida? A mí, por primera vez en meses, me trata FANTABULOSAMENTE. ¡Sí! ¡Estoy embarazada! No, mentira... Aunque querría y mucho, no es verdad.
Pero mi trabajo está bueno, me gusta lo que hago y aunque es un poquitín tedioso, a veces, en especial cuando el clima está lluvioso porque el día se me hace chicloso e interminable, realmente agradezco que sea un trabajo normal.
Nuestra deuda con el FMM&L (Fondo Monetario Macarena y Leo) aun no ha sido cancelada, pero nos condonaron los intereses a perpetuidad, por lo que sólo resta pagar el capital. ¿Qué haremos? Pagaremos, más vale que sí. Con algunas dificultades debido a excesos en el presupuesto (hubo algunos gastos reservados como inodoro por 2100 pesos, o alma de Bart por 350 dólares) pero sobreviviremos.
Lo único que me pasma del trabajo es la cantidad de números que vemos que son píxeles pintados de negro en la pantalla pero que representan dinero y poder.
¿Cuándo fue que aceptamos esto? Es atroz que esos píxeles signifiquen la diferencia entre ser rico o pobre, y lo peor y más terrible es que no queda nunca bien en claro qué fue lo que los puso ahí, o quién y por qué lo hizo.
km,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,,m
He decidido dejar la colaboración de Robin incluida en el párrafo precedente. Robin es mi gata y como verán su inteligencia es asombrosa. Seguramente intentaba decirme algo respecto de las distancias, por lo que escribió kilómetro, y de modo abreviado.
Saludos. Sean felices.
7.7.07
Mi nuevo trabajo
Es raro. No digo que no me guste, sino que aun estoy en los primeros días y aprendiendo lo que voy a hacer, exactamente. Así que no puedo decir con certeza cuándo voy a poder ponerme a hacer todo en lo que mi tarea va a consistir con exactitud.
Estoy en el área de Administración de Clientes y tal como suena el nombre, el trabajo no parece ser muy emocionante. Navego entre balances, actas de directorio y poderes buscando que toda la documentación esté ahí y sea precisa porque se supone que e esa manera, conociendo al cliente e identificándole también el color de calzones que usan todos los miembros de la empresa, se va a poder evitar el lavado de dinero. Antes era un chiste lavar dinero. Constituías una compañía, Motors Inc, por ejemplo, (y si Motors Inc existe le pido perdón pero de ningún modo quiero implicar que lo que estoy a punto de decir sea cierto. Si existe, es sólo por una extraña coincidencia, ya que yo no poseo ningún conocimiento sobre su existencia) y luego invertías en operaciones financieras para que luego, el producto de esa operación, al salir de un banco, o entidad financiera, fuese totalmente legal. El dinero sucio del delito se transforma en dinero lavado, limpio, prístino.
Trabajar en un banco es totalmente distinto a lo que yo pensé que sería, pero realmente me gusta. El laburo es tranquilo, te levantás, tomás una taza de té, trabajás, tomás agua, charlás unos minutitos con alguien, trabajás, tomás un café, trabajás, volvés a charlar con alguien, etc.
En definitiva, es un horario full time, pero me gusta mucho. Porque no te exprimen como a un limón hasta sacarle la última gota. Se puede trabajar en un ambiente humano. Eso era lo que yo buscaba en un trabajo. Porque después de todo, un trabajo es una comunidad de personas, y yo quería entrar a uno en donde me sintiera bien, cómoda con lo que hago, pero aun más importantemente, cómoda con la comunidad de personas que hacen a la empresa.
Si me siento bien en este trabajo, nadie me va a mover. Creo que lo único que impediría que me quede es que me saquen. :) O que consiga otro trabajo infinitamente mejor en cuanto a sueldo. Y lo necesite para darle de comer a mi familia.
Ok, eso es todo por el momento. Este Lunes es feriado en Argentina, lo cual es buenísimo para mí porque me va a permitir limpiar la casa. Tengo que encontrarme una chica que me ayude con la limpieza y pronto.
Sí, limpiar la casa no es nada lindo, especialmente si uno trabaja y está diez horas y media afuera de su casa.
Pero bueno, en definitiva, lo más importante es que tengo un trabajo nuevo, y que voy a mantenerme en él durante dos y digo 2 años, mínimo.
Es raro. No digo que no me guste, sino que aun estoy en los primeros días y aprendiendo lo que voy a hacer, exactamente. Así que no puedo decir con certeza cuándo voy a poder ponerme a hacer todo en lo que mi tarea va a consistir con exactitud.
Estoy en el área de Administración de Clientes y tal como suena el nombre, el trabajo no parece ser muy emocionante. Navego entre balances, actas de directorio y poderes buscando que toda la documentación esté ahí y sea precisa porque se supone que e esa manera, conociendo al cliente e identificándole también el color de calzones que usan todos los miembros de la empresa, se va a poder evitar el lavado de dinero. Antes era un chiste lavar dinero. Constituías una compañía, Motors Inc, por ejemplo, (y si Motors Inc existe le pido perdón pero de ningún modo quiero implicar que lo que estoy a punto de decir sea cierto. Si existe, es sólo por una extraña coincidencia, ya que yo no poseo ningún conocimiento sobre su existencia) y luego invertías en operaciones financieras para que luego, el producto de esa operación, al salir de un banco, o entidad financiera, fuese totalmente legal. El dinero sucio del delito se transforma en dinero lavado, limpio, prístino.
Trabajar en un banco es totalmente distinto a lo que yo pensé que sería, pero realmente me gusta. El laburo es tranquilo, te levantás, tomás una taza de té, trabajás, tomás agua, charlás unos minutitos con alguien, trabajás, tomás un café, trabajás, volvés a charlar con alguien, etc.
En definitiva, es un horario full time, pero me gusta mucho. Porque no te exprimen como a un limón hasta sacarle la última gota. Se puede trabajar en un ambiente humano. Eso era lo que yo buscaba en un trabajo. Porque después de todo, un trabajo es una comunidad de personas, y yo quería entrar a uno en donde me sintiera bien, cómoda con lo que hago, pero aun más importantemente, cómoda con la comunidad de personas que hacen a la empresa.
Si me siento bien en este trabajo, nadie me va a mover. Creo que lo único que impediría que me quede es que me saquen. :) O que consiga otro trabajo infinitamente mejor en cuanto a sueldo. Y lo necesite para darle de comer a mi familia.
Ok, eso es todo por el momento. Este Lunes es feriado en Argentina, lo cual es buenísimo para mí porque me va a permitir limpiar la casa. Tengo que encontrarme una chica que me ayude con la limpieza y pronto.
Sí, limpiar la casa no es nada lindo, especialmente si uno trabaja y está diez horas y media afuera de su casa.
Pero bueno, en definitiva, lo más importante es que tengo un trabajo nuevo, y que voy a mantenerme en él durante dos y digo 2 años, mínimo.
31.5.07
podría ser
¿Podría ser que lo que más quiero suceda ed golpe, como un relámapago, y sin que pueda esperarlo? Es tan difícil esperar... es torturante. Día tras día, me levanto y rezo. Mi mente sólo tiene un pensamiento. Me propuse ser paciente, pero es realmente difícil. Así que voy por la vida y en cada segundo que tengo libre, rezo. Cuando menos lo espere, sucederá.
18.4.07
8.4.07
La tristeza más grande
¿De dónde viene esta tristeza que me carcome? No importa cuántas cosas vayan bien en mi vida, no encuentro descanso en nada. Si voy a la iglesia y rezo, si no voy a la iglesia y no rezo, si tengo trabajo, si no lo tengo, si estoy peleada con mi familia, si no lo estoy...
Nada de lo que hago me da alegría duradera. Porque no es que no sé reír: tengo sentido del humor, y me encuentro a mí misma riendo respecto de las cosas más tontas o de las más sofisticadas. Y no es que no disfruto estando con mis amigos, porque me gusta estar con ellos y charlar, y también me río con ellos. Hago bromas con ellos.
Pero cuando tengo un segundo para mí misma, para meditar, me llega esta tristeza sin fondo ni fin, y no sé qué hacer. No tengo medios para solucionarla. Puedo paliarla, puedo rezar, y repetir en mi cabeza una y otra vez las frases como "Yo soy valiosa para mi Dios, el Señor es mi fortaleza" (de algún lado de Isaías), frases que creo y que me reponen, pero haga lo que haga esta tristeza vuelve.
¿Está bien que la sienta? ¿Está bien que sin tal vez un motivo en particular sienta esta espada atravesándome el pecho? ¿Es normal que sienta este dolor, nada más que por estar viva? ¿Es desagradecido sentir esto que siento?
Porque no soy ciega: puedo ver cómo Dios me ha dado grandes cosas. Puedo ver cómo a los ojos del mundo también soy afortunada, teniendo mi casa propia mientras hay personas en mi situación que tienen que laburar durante años, para después recién a los 40 comprarse su casa.
Pero no sé... aunque quiera no sentirla, no lo puedo evitar. Haga lo que haga. Quería recibirme, y lo hice, ahora ya no tengo nada de qué arrepentirme. Tengo mi título, para todos los que me hincharon las pelotas con que tenía que rendir mis últimas materias. Eso no cambió ni un poquito esa tristeza que sentía. Sigue acá.
Quería ser independiente, y que mis papás no me dieran nada de dinero, para no deberle nada a nadie, ni siquiera el pan que me llevo a la boca. Lo hice. Y sin embargo, eso no cambió en nada la tristeza que sentía, porque aun hoy la siento.
Quería escribir, y animarme a escribir una novela. Lo estoy haciendo. Pero eso no varía en nada el peso que cargo.
Yo le llamo tristeza a este sentimiento que tengo día tras día, cada vez que me animo a pensar. Pero ni siquiera creo que esa palabra le haga justicia a lo que siento. Es como si entrara a un abismo negro, totalmente sola, y nadie pudiera venir conmigo, sin tener ninguna esperanza de poder salir.
No soy exagerada. Después de todo, las personas no se suicidan por nimiedades o exageraciones.
Pero para suicidarse hay que estar desesperado y yo no lo estoy. Nunca estuve desesperada. Siempre que siento que ese abismo empieza a cernirse sobre mí, rezo. A veces, rezo "desde lo más profundo, te llamo, Señor".
No soy una fanática religiosa. Sé que todo lo que vengo diciendo sueña tal vez a propaganda evangelista, pero yo no pretendo que otros hagan lo mismo que yo. Lo único que sé es que la tristeza que siento es a veces más real que cualquier otra cosa, y que en esas ocasiones, lo único que me rescata de ella es rezar.
Tal vez toda mi vida sienta esto. Tal vez no. Sólo sé que no me gusta, y que daría cualquier cosa por ser feliz, durante más que esos benditos momentos en los que puedo reír con toda mi alma, y alegrarme.
Que rollo que largué acá. Lo bueno es que tengo cierta impunidad porque muy poca gente amiga se toma el trabajo de leer esto y dejarme comentarios, y eso hace que inconscientemente sienta que nadie o casi nadie lee. Además del hecho de que pasado un tiempo, la página se voltea y ya no está más en pantalla lo que escribí, sino que hay que ponerse a buscarlo.
Que tengan todos una hermosa Pascua de Resurrección, y que Dios esté con ustedes.
Nada de lo que hago me da alegría duradera. Porque no es que no sé reír: tengo sentido del humor, y me encuentro a mí misma riendo respecto de las cosas más tontas o de las más sofisticadas. Y no es que no disfruto estando con mis amigos, porque me gusta estar con ellos y charlar, y también me río con ellos. Hago bromas con ellos.
Pero cuando tengo un segundo para mí misma, para meditar, me llega esta tristeza sin fondo ni fin, y no sé qué hacer. No tengo medios para solucionarla. Puedo paliarla, puedo rezar, y repetir en mi cabeza una y otra vez las frases como "Yo soy valiosa para mi Dios, el Señor es mi fortaleza" (de algún lado de Isaías), frases que creo y que me reponen, pero haga lo que haga esta tristeza vuelve.
¿Está bien que la sienta? ¿Está bien que sin tal vez un motivo en particular sienta esta espada atravesándome el pecho? ¿Es normal que sienta este dolor, nada más que por estar viva? ¿Es desagradecido sentir esto que siento?
Porque no soy ciega: puedo ver cómo Dios me ha dado grandes cosas. Puedo ver cómo a los ojos del mundo también soy afortunada, teniendo mi casa propia mientras hay personas en mi situación que tienen que laburar durante años, para después recién a los 40 comprarse su casa.
Pero no sé... aunque quiera no sentirla, no lo puedo evitar. Haga lo que haga. Quería recibirme, y lo hice, ahora ya no tengo nada de qué arrepentirme. Tengo mi título, para todos los que me hincharon las pelotas con que tenía que rendir mis últimas materias. Eso no cambió ni un poquito esa tristeza que sentía. Sigue acá.
Quería ser independiente, y que mis papás no me dieran nada de dinero, para no deberle nada a nadie, ni siquiera el pan que me llevo a la boca. Lo hice. Y sin embargo, eso no cambió en nada la tristeza que sentía, porque aun hoy la siento.
Quería escribir, y animarme a escribir una novela. Lo estoy haciendo. Pero eso no varía en nada el peso que cargo.
Yo le llamo tristeza a este sentimiento que tengo día tras día, cada vez que me animo a pensar. Pero ni siquiera creo que esa palabra le haga justicia a lo que siento. Es como si entrara a un abismo negro, totalmente sola, y nadie pudiera venir conmigo, sin tener ninguna esperanza de poder salir.
No soy exagerada. Después de todo, las personas no se suicidan por nimiedades o exageraciones.
Pero para suicidarse hay que estar desesperado y yo no lo estoy. Nunca estuve desesperada. Siempre que siento que ese abismo empieza a cernirse sobre mí, rezo. A veces, rezo "desde lo más profundo, te llamo, Señor".
No soy una fanática religiosa. Sé que todo lo que vengo diciendo sueña tal vez a propaganda evangelista, pero yo no pretendo que otros hagan lo mismo que yo. Lo único que sé es que la tristeza que siento es a veces más real que cualquier otra cosa, y que en esas ocasiones, lo único que me rescata de ella es rezar.
Tal vez toda mi vida sienta esto. Tal vez no. Sólo sé que no me gusta, y que daría cualquier cosa por ser feliz, durante más que esos benditos momentos en los que puedo reír con toda mi alma, y alegrarme.
Que rollo que largué acá. Lo bueno es que tengo cierta impunidad porque muy poca gente amiga se toma el trabajo de leer esto y dejarme comentarios, y eso hace que inconscientemente sienta que nadie o casi nadie lee. Además del hecho de que pasado un tiempo, la página se voltea y ya no está más en pantalla lo que escribí, sino que hay que ponerse a buscarlo.
Que tengan todos una hermosa Pascua de Resurrección, y que Dios esté con ustedes.
7.4.07
El reino de los cielos
Hoy que es sábado santo, me encontré haciendo cosas tan anodinas como planchar la montaña de ropa que había en casa, que se venía acumulando desde hacía dos semanas, como mínimo.
Mientras planchaba, sin embargo, me di cuenta de que planchar era un ejercicio excelente (por un breve momento tuve un lapsus linguae en el que me había olvidado cómo se escribe "excelente", y tuve que escribirlo de todas las formas posibles, hasta decidirme por la que finalmente dejé) y de que me permitía pensar al mismo tiempo que lo hacía. Realmente pensar. No simplemente divagar o discurrir inútilmente sobre idioteces.
Mis pensamientos me llevaron a preguntarme si existía ese cielo sobre la tierra, del que Jesús habló. Por un momento, no encontré ese Reino. En nada, pero nada de nada. Me sentí un poco defraudada ("poco" acá es una ironía, claro) porque de repente para mí el mundo se me hizo algo así como pesado de soportar. Es decir, si donde sea que uno mira sólo ve maldad o simplemente indiferencia, no le dan muchas ganas de hacer algo distinto, y empieza a enrolarse en el camino de una de esas dos opciones. ¿Por qué ser el primero en cambiar? ¿Por qué ser el único en sacrificarse? Especialmente cuando la promesa de Jesús parece vana.
Pero entonces me dije que Jesús no miente, y que pensar eso y tirarme del balcón prácticamente da lo mismo. Me puse a pensar con más ahínco cuándo había visto o sentido el Reino de los Cielos, en vez de indiferencia o maldad. Y me di cuenta de que sí estaba ahí. Y de que sólo los valientes lo crean. El que va contra la corriente, por decir la verdad, por dar verdadera limosna a los pobres, cortando su capa a la mitad, en vez de darles lo que le sobra. Es muy fácil dar lo que sobra. Pero dar de lo que apenas tenemos nosotros es valiente. El que vio una décima del mundo real tiende a desanimarse, por eso vale tanto su esperanza. Para ser generoso, hay que dar más de lo que nos sobra. Por eso vale tanto lo que da un pobre. Porque no tiene mucho en su bolsillo. Si mi capital es de 30 pesos para todo el mes, y le doy un peso a chico pobre del subte, mi peso vale muchísimo más que el que le da aquél cuyo capital es de 8000 pesos para todo el mes. Es obvio, ¿no? Pero si fuera obvio, el que gana 8000 pesos le dejaría al chico pobre un almuerzo entero, una muda de ropa, o útiles escolares a todo chico pobre que viera, y no lo hace. A veces, ni siquiera le da un peso a ese chico pobre.
Los ricos tienen esa manía de culpar a los pobres por la situación en la que están. Los culpan a ellos de no ascender en la escala social. Y valoran únicamente a aquellos que "producen".
Ser pobre no es una opción. Si así lo fuera, nadie sería pobre. Es mejor ser pobre y digno. Por lo menos, un pobre no tiene la pobreza de sus hermanos en la conciencia.
Yo ví el Reino de los Cielos el otro día en el subte, cuando una señora se subió con un bebé, y un pibe hizo que los pasajeros que no se querían parar, se levantaran. Apeló a la vergüenza de los que se quedaban sentados. Y uno de ellos se paró y le cedió el asiento a la mujer. Y también vi el Reino en obras de arte. La belleza es tanta, a veces, que se hace sublime, y hay que contener el aliento al verla. El artista que logra eso, es tan afortunado: pudo darles a sus hermanos un breve destello de Dios, con su obra.
Todo eso pensé mientras planchaba. Y supe que yo quería eso, justamente: traerles a los hombres destellos del Reino. Y que encontrar el Reino para mí, y ayudar a construirlo aquí para mí significa dedicarme a la escritura.
Tal vez con mi escritura logre hacer pensar a los demás, un poco, aunque sea un poco. Y con uno que piense, y que vea, y que cambie, con sólo uno, ya planté una semilla. Y esa semilla tal vez germine, y dé más semillas.
Mientras planchaba, sin embargo, me di cuenta de que planchar era un ejercicio excelente (por un breve momento tuve un lapsus linguae en el que me había olvidado cómo se escribe "excelente", y tuve que escribirlo de todas las formas posibles, hasta decidirme por la que finalmente dejé) y de que me permitía pensar al mismo tiempo que lo hacía. Realmente pensar. No simplemente divagar o discurrir inútilmente sobre idioteces.
Mis pensamientos me llevaron a preguntarme si existía ese cielo sobre la tierra, del que Jesús habló. Por un momento, no encontré ese Reino. En nada, pero nada de nada. Me sentí un poco defraudada ("poco" acá es una ironía, claro) porque de repente para mí el mundo se me hizo algo así como pesado de soportar. Es decir, si donde sea que uno mira sólo ve maldad o simplemente indiferencia, no le dan muchas ganas de hacer algo distinto, y empieza a enrolarse en el camino de una de esas dos opciones. ¿Por qué ser el primero en cambiar? ¿Por qué ser el único en sacrificarse? Especialmente cuando la promesa de Jesús parece vana.
Pero entonces me dije que Jesús no miente, y que pensar eso y tirarme del balcón prácticamente da lo mismo. Me puse a pensar con más ahínco cuándo había visto o sentido el Reino de los Cielos, en vez de indiferencia o maldad. Y me di cuenta de que sí estaba ahí. Y de que sólo los valientes lo crean. El que va contra la corriente, por decir la verdad, por dar verdadera limosna a los pobres, cortando su capa a la mitad, en vez de darles lo que le sobra. Es muy fácil dar lo que sobra. Pero dar de lo que apenas tenemos nosotros es valiente. El que vio una décima del mundo real tiende a desanimarse, por eso vale tanto su esperanza. Para ser generoso, hay que dar más de lo que nos sobra. Por eso vale tanto lo que da un pobre. Porque no tiene mucho en su bolsillo. Si mi capital es de 30 pesos para todo el mes, y le doy un peso a chico pobre del subte, mi peso vale muchísimo más que el que le da aquél cuyo capital es de 8000 pesos para todo el mes. Es obvio, ¿no? Pero si fuera obvio, el que gana 8000 pesos le dejaría al chico pobre un almuerzo entero, una muda de ropa, o útiles escolares a todo chico pobre que viera, y no lo hace. A veces, ni siquiera le da un peso a ese chico pobre.
Los ricos tienen esa manía de culpar a los pobres por la situación en la que están. Los culpan a ellos de no ascender en la escala social. Y valoran únicamente a aquellos que "producen".
Ser pobre no es una opción. Si así lo fuera, nadie sería pobre. Es mejor ser pobre y digno. Por lo menos, un pobre no tiene la pobreza de sus hermanos en la conciencia.
Yo ví el Reino de los Cielos el otro día en el subte, cuando una señora se subió con un bebé, y un pibe hizo que los pasajeros que no se querían parar, se levantaran. Apeló a la vergüenza de los que se quedaban sentados. Y uno de ellos se paró y le cedió el asiento a la mujer. Y también vi el Reino en obras de arte. La belleza es tanta, a veces, que se hace sublime, y hay que contener el aliento al verla. El artista que logra eso, es tan afortunado: pudo darles a sus hermanos un breve destello de Dios, con su obra.
Todo eso pensé mientras planchaba. Y supe que yo quería eso, justamente: traerles a los hombres destellos del Reino. Y que encontrar el Reino para mí, y ayudar a construirlo aquí para mí significa dedicarme a la escritura.
Tal vez con mi escritura logre hacer pensar a los demás, un poco, aunque sea un poco. Y con uno que piense, y que vea, y que cambie, con sólo uno, ya planté una semilla. Y esa semilla tal vez germine, y dé más semillas.
16.3.07
fragmento de mi libro
El viento es fuerte hoy. Qué curioso: parece un día de invierno cuando en realidad estamos en verano. En mi ventana, de golpe puedo apreciar el azote de su crueldad.
Debería irme pronto de aquí. Ya he empezado a ver fantasmas donde no los hay. Y mi sistema digestivo, siempre notorio, decide pasar a entregarme otro oloroso souvenir de mi gastroenteritis.
Quién pudiera ser una bestia, un ser humano sin remordimientos ni conciencia, un ser instintivo y astuto cazador. Saldría a acecharlos, con sus camperas y pantalones largos, y me daría un festín únicamente con los que no solamente son bellos sino que además se ven bien. ¿Quién quiere ser visto junto a una víctima del mal gusto? Nadie. Pero no necesitaba esa respuesta: era una de esas preguntas retóricas que me gusta presentar, nada más que a efectos dramáticos.
Sus malas acciones se propagan, e invaden todos los espacios libres de inmundicia que quedaban en el mundo antes de que llegaran ellos. No se conforman con ser vulgares: deben contagiar al mundo que los rodea, porque de otro modo, siempre quedaría alguien libre de su mal gusto para enjuiciarlos.
Debería irme pronto de aquí. Ya he empezado a ver fantasmas donde no los hay. Y mi sistema digestivo, siempre notorio, decide pasar a entregarme otro oloroso souvenir de mi gastroenteritis.
Quién pudiera ser una bestia, un ser humano sin remordimientos ni conciencia, un ser instintivo y astuto cazador. Saldría a acecharlos, con sus camperas y pantalones largos, y me daría un festín únicamente con los que no solamente son bellos sino que además se ven bien. ¿Quién quiere ser visto junto a una víctima del mal gusto? Nadie. Pero no necesitaba esa respuesta: era una de esas preguntas retóricas que me gusta presentar, nada más que a efectos dramáticos.
Sus malas acciones se propagan, e invaden todos los espacios libres de inmundicia que quedaban en el mundo antes de que llegaran ellos. No se conforman con ser vulgares: deben contagiar al mundo que los rodea, porque de otro modo, siempre quedaría alguien libre de su mal gusto para enjuiciarlos.
12.3.07
La abogada también escribe poesía
Siempre quise tener tu poder en mis manos,
aplastarlo, exprimirlo, y beberlo
mientras aun está caliente,
mientras todavía quema
con todas sus preguntas.
Mi lengua se hincha,,,
es demasiado pronto para mí.
Todavía tengo quebrado el espíritu
y me recupero de mi inocencia senil.
5 de marzo de 2007.
11.3.07
Las fotos de mi título universitario
8.3.07
BOGA
Si John Sepúlveda cayese en prisión, habría alguien para defenderlo. ¡Yo no! Soy abogada, pero no soy estúpida.
El examen tuvo momentos surrealistas. Como el momento en que mi amiga, la profesora, me sopló la respuesta. Que conste en actas que era mi amiga antes de quedar como profesora.
No puedo creer que soy abogada!! Ya rendí mi último final y ahora... queda laburar. Por suerte! Voy a llegar a casa y no voy a preocuparme de estudiar. Voy a seguir estudiando, sí, pero de ahora en más, sólo cosas que me gusten. Y en el modo en que me gusten, sin presiones. Es decir, si de repente me dan ganas de saber sobre la historia de Roma, me voy a ir caminando a la biblioteca nacional (no está muy lejos de mi casa, y es una linda zona para hacer ejercicio) y voy a buscar algún libro que me interese. O si tengo ganas de leer una novela, ¡lo voy a hacer!
La liberación que siento es enooooooorme. Me pusieron un 9. Altamente inmerecido, calculo yo. Siempre estudié del mismo modo para todas las materias. Para algunas sabía más que para otras, pero en general, siempre estudié muchísimo. Me hubiese gustado sacarme un 9 en otras materias, en vez de ésta. Pero eso no se puede elegir, creo.
Ya ni sé qué escribo. tengo sueño, pero no me puedo dormir. Es esa sensación de agotamiento espiritual, que se mezcla un poco con el físico, pero no del todo y entonces te sentís como escindido en dos. Tu cabeza que grita: "Parada!" y pretende bajarse, y tu cuerpo que niega con la cabeza, y agrega: "todavía me quedan unas horas de recorrido, señorita".
Del ritual de huevos no me zafé, eso sí.
El examen tuvo momentos surrealistas. Como el momento en que mi amiga, la profesora, me sopló la respuesta. Que conste en actas que era mi amiga antes de quedar como profesora.
No puedo creer que soy abogada!! Ya rendí mi último final y ahora... queda laburar. Por suerte! Voy a llegar a casa y no voy a preocuparme de estudiar. Voy a seguir estudiando, sí, pero de ahora en más, sólo cosas que me gusten. Y en el modo en que me gusten, sin presiones. Es decir, si de repente me dan ganas de saber sobre la historia de Roma, me voy a ir caminando a la biblioteca nacional (no está muy lejos de mi casa, y es una linda zona para hacer ejercicio) y voy a buscar algún libro que me interese. O si tengo ganas de leer una novela, ¡lo voy a hacer!
La liberación que siento es enooooooorme. Me pusieron un 9. Altamente inmerecido, calculo yo. Siempre estudié del mismo modo para todas las materias. Para algunas sabía más que para otras, pero en general, siempre estudié muchísimo. Me hubiese gustado sacarme un 9 en otras materias, en vez de ésta. Pero eso no se puede elegir, creo.
Ya ni sé qué escribo. tengo sueño, pero no me puedo dormir. Es esa sensación de agotamiento espiritual, que se mezcla un poco con el físico, pero no del todo y entonces te sentís como escindido en dos. Tu cabeza que grita: "Parada!" y pretende bajarse, y tu cuerpo que niega con la cabeza, y agrega: "todavía me quedan unas horas de recorrido, señorita".
Del ritual de huevos no me zafé, eso sí.
5.3.07
Pronto... las aventuras de John Sepúlveda
VOZ EN OFF: No se pierdan las aventuras de John Sepúlveda y su amada Jorgelina Salas, por este blog.
clave-de-sol- BLINNG. LA LA LA LA LA LA - TIN TIN RIN TIN TIN [cortinamusical].
PD: El autor acepta narrar aventuras a pedido del público. A cambio de una módica suma [tu alma, muchacho, bwahahahaha].
clave-de-sol- BLINNG. LA LA LA LA LA LA - TIN TIN RIN TIN TIN [cortinamusical].
PD: El autor acepta narrar aventuras a pedido del público. A cambio de una módica suma [tu alma, muchacho, bwahahahaha].
Y ESTE APPARATTUS?
4.3.07
Una de la familia
Ahí estamos, mi hermano y yo. Esa foto está sacada desde el ángulo de mi buen "tres cuartos de perfil". Sacada desde el otro ángulo, mi nariz no es nada favorecedora.Removiendo el arcón digital de las fotos familiares, encontré ésta, y me dije que tenía que compartirla con el mundo (bueno, las tres o cuatro personas que visitan mi blog), en especial porque tanto mi hermano como yo nos vemos bien. Aunque podría haberle hecho algún fotoshopin sin recordarlo, ei!
No quiero saber más nada del derecho internacional privado. ¿A quién le importan las compraventas internacionales de mercaderías? Sacando a muchísimas personas que venden y compran cosas, a nadie más! Y nadie que se precie de ser alguien se dedica a comprar mercaderías internacionalmente!
JE. Pero la materia tiene su lado interesante: regula situaciones como la de John Sepúlveda que se quiere casar con Jorgelina Salas, y John tiene 18 años, es de nacionalidad boliviana, y está domiciliado en Atenas, mientras que Jorgelina tiene 21, es brasilera y se domicilia en Argentina.
Por Dios, todos sabemos que esas situaciones no son reales. El derecho internacional privado es el campo fértil de la imaginación del hombre de leyes. Si los hombres de leyes tuvieran imaginación, no serían hombres de leyes. Pero tienen algo muy parecido, una especie de locura que los lleva a idear situaciones como la recién mencionada.
Salud! Volveré al estudio de la materia, para recibirme este jueves. KEEP YOUR FINGERS CROSSED! WAHOO!
Salud!
Atreyu
26.2.07
El agua caliente es una bendición
Qué desagradecidos son los seres humanos! Cuando tienen algo tan básico como agua caliente, lo dejan de lado. Yo vengo bañándome con agua fría o con palangana y jarrito desde hace ya tantos días que no recuerdo cuándo empezó el suplicio... y quiero decir que cuando vuelva a tener agua caliente, voy a festejar ese momento tan feliz con algo especial.
Curioso pregunta: ¿Con qué especial?
Yo le respondo a Curioso: No te incumbe, chabón. Comprate una vida propia, y si no, un TAMAGOCHI.
Curioso pregunta: ¿Con qué especial?
Yo le respondo a Curioso: No te incumbe, chabón. Comprate una vida propia, y si no, un TAMAGOCHI.
Reunión
Hoy fui a una reunión previa a mi último examen final de derecho internacional privado. mientras estaba ahí, pensaba: realmente es la última materia. la última.
el hecho de que se trate del último final trae aparejada una especie de gran responsabilidad y cagazo que ya me está atacando a gran escala. creo que voy a tener que aprender a no dejarme afectar por este cagazo, porque no voy a lograr nada.
mi profesor es realmente un tipo gracioso. lo que más me sorprendió fue que de todos los alumnos que estábamos ahí en su escribanía cagándonos de calor, los únicos que habíamos sido alumnos de él éramos dos personas, nada más.
No me sentí tan mal por haber cursado la materia hace quinientos mil años (qué exagerada, apenas pasaron 4, pero parecen más) porque había otros fósiles del pleistoceno haciendo preguntas también.
Espero que cuando me hagan las preguntas, yo esté en una situación mental de razonabilidad que me impida balbucear y onomatopeyear todo el tiempo. Los nervios del anterior examen me mataron. Y no era el último!
No quiero pensar cómo va a ser la cosa cuando me reciba. No quiero ser una torta humana en descomposición, pero es inevitable el baño de harina, huevo, y otros pormenores tales como ketchup. Yo soy re alérgica en la piel. Espero no brotarme. Así que por las dudas, voy a cursar avisos de mi alergia. Nada aceitoso, por favor. Pueden tirarme crema de enjuague, jabón cremoso, agua helada, jugo de manzana, pero nada ácido como jugo de naranja o coca cola. No sé si mi piel lo toleraría. Y espero que los huevos no estén podridos!
Ya subiré algunas fotos del ritual de "recibimiento" de la facultad. Si es que no me dan mucha vergüenza.
el hecho de que se trate del último final trae aparejada una especie de gran responsabilidad y cagazo que ya me está atacando a gran escala. creo que voy a tener que aprender a no dejarme afectar por este cagazo, porque no voy a lograr nada.
mi profesor es realmente un tipo gracioso. lo que más me sorprendió fue que de todos los alumnos que estábamos ahí en su escribanía cagándonos de calor, los únicos que habíamos sido alumnos de él éramos dos personas, nada más.
No me sentí tan mal por haber cursado la materia hace quinientos mil años (qué exagerada, apenas pasaron 4, pero parecen más) porque había otros fósiles del pleistoceno haciendo preguntas también.
Espero que cuando me hagan las preguntas, yo esté en una situación mental de razonabilidad que me impida balbucear y onomatopeyear todo el tiempo. Los nervios del anterior examen me mataron. Y no era el último!
No quiero pensar cómo va a ser la cosa cuando me reciba. No quiero ser una torta humana en descomposición, pero es inevitable el baño de harina, huevo, y otros pormenores tales como ketchup. Yo soy re alérgica en la piel. Espero no brotarme. Así que por las dudas, voy a cursar avisos de mi alergia. Nada aceitoso, por favor. Pueden tirarme crema de enjuague, jabón cremoso, agua helada, jugo de manzana, pero nada ácido como jugo de naranja o coca cola. No sé si mi piel lo toleraría. Y espero que los huevos no estén podridos!
Ya subiré algunas fotos del ritual de "recibimiento" de la facultad. Si es que no me dan mucha vergüenza.
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